DE PARTE Y PARTE
Y en que las visitas que hacen se convierten en una suerte de operación “disfrute” para ellos y operación “paciencia” para el dueño del negocio. Es bien sabido que la actitud de estos funcionarios no debe en ningún caso rayar en el amedrentamiento, más bien, estas personas como representantes del estado ante los ciudadanos, deben optar por una actitud orientadora para que el contribuyente entienda a cabalidad el correcto cumplimiento de sus deberes. Amen de esto, no deben ver al empleador como un sujeto que siempre busca la manera de evadir los impuestos, y menos si se sabe que en este país, es precisamente esta gente la que mas paga y genera fuentes de empleo. Es cierto que pagar impuestos a nadie le gusta, también es cierto que para que un país funcione como debe ser, el estado debe actuar como fiscalizador sobre todos los contribuyentes, pero no es menos cierto que si un ciudadano ve que con la cancelación puntual de sus obligaciones, hay mejoras en los servicios públicos mínimos (salud, vialidad, transporte) lo hará con mucha mas disposición y asumirá de una manera mas armoniosa su papel como ciudadano.




